Las Drogas El Cerebro Y El Comportamiento La Ciencia De La Adicción

El neurotransmisor y su receptor operan como “llave y cerradura”, formando un mecanismo sumamente específico que asegura que cada receptor solo mandará el mensaje correspondiente después de interaccionar con el tipo correcto de neurotransmisor. Que controla las funcionalidades básicas vitales fundamentales, como la frecuencia cardíaca, la respiración y el sueño. Abordan los componentes de peligro y de protección recurrentes a todos y cada uno de los niños en un ambiente preciso, como una escuela o red social. Piense en la forma donde un bebedor popular puede embriagarse, ponerse al volante de un vehículo y velozmente convertir una actividad placentera en una catástrofe que perjudica muchas vidas. En este aspecto, los adolescentes son especialmente atacables, debido a la fuerte predominación de la presión de sus pares. Los jovenes son mucho más propensos que los adultos a participar en hábitos riesgosos o imprudentes para impresionar a sus amigos y expresar su independencia de las normas parentales y sociales.

Pero si uno ingiere drogas, estas pueden alterar áreas importantes del cerebro que son primordiales para funciones vitales y tienen la posibilidad de fomentar el abuso compulsivo de drogas que caracteriza a la adicción. A pesar de estos adelantos, todavía no comprendemos cabalmente por qué razón en varias personas se genera la adicción o de qué forma las drogas cambian el cerebro para que estimule el consumo compulsivo de drogas. Esta publicación pretende ocupar esa laguna de conocimiento con información científica sobre el trastorno de la drogadicción, incluidas sus varias consecuencias dañinos, y los métodos básicos que se han creado para impedir y tratar los trastornos por consumo de drogas.

Como resultado de la investigación científica, sabemos que la adicción es un trastorno de salud que perjudica el cerebro y altera el accionar. Se han reconocido varios de los factores biológicos y ambientales que comportan riesgos de adicción, y se están empezando a explorar las variantes genéticas que contribuyen a la aparición y al progreso del trastorno. Sobre la base de este nuevo conocimiento, los científicos trabajan en la creación de métodos eficientes de prevención y de régimen, con el propósito de achicar el daño que el consumo de drogas causa en las personas, en las familias y en las comunidades. Las terapias conductuales asimismo tienen la posibilidad de mejorar la efectividad de los fármacos y ayudar a la gente a mantenerse más tiempo en el régimen. Otras drogas, como las anfetaminas o la cocaína, tienen la posibilidad de ocasionar que las neuronas liberen proporciones inusualmente enormes de neurotransmisores naturales o pueden impedir el reciclaje habitual de estas substancias químicas del cerebro.

¿qué Otros Cambios Suceden En El Cerebro Cuando Se Abusa De Las Drogas?

Vincula una serie de estructuras cerebrales que administran y regulan nuestra capacidad de sentir placer. El sentir exitación nos incentiva a reiterar hábitos que son escenciales para nuestra existencia. El sistema límbico se activa a través de ocupaciones vitales saludables, como por servirnos de un ejemplo comer y socializar—, pero asimismo a través de las drogas adictivas. Además, el sistema límbico es el responsable de nuestra percepción de otras emociones, tanto positivas como negativas, lo que enseña las características de muchas drogas de modificar el humor. El sistema límbico se activa mediante ocupaciones vitales saludables, como por servirnos de un ejemplo comer y socializar, pero asimismo a través de las drogas adictivas.

las drogas el cerebro y el comportamiento la ciencia de la adicción

Es un estimulante de acción corta, que puede conducir a los clientes a tomar la sustancia muchas veces en solo una sesión (esto se conoce como “atracón”). El consumo de cocaína puede conducir a graves secuelas médicas relacionadas con el corazón y los sistemas respiratorio, nervioso y digestivo. Las encuestas nacionales sobre el consumo de drogas indican que algunos niños ya consumen drogas a los 12 o 13 años de edad. Piensa en la forma en la que un bebedor popular puede emborracharse, ponerse al volante de un vehículo y de manera rápida convertir una actividad placentera en una catástrofe que afecta muchas vidas.

¿De Qué Manera Marcha El Cerebro?

Los efectos resultantes sobre el circuito de recompensas del cerebro son enormes en comparación con los producidos por los comportamientos naturales de gratificación. El efecto de una recompensa tan poderosa motiva fuertemente a la multitud a consumir drogas una y otra vez. Ocupaciones sencillos de la vida día tras día pueden producir pequeñas ráfagas de neurotransmisores en el cerebro y producir experiencias agradables. Las drogas pueden apropiarse de este desarrollo.La sensación de placer es la forma en que un cerebro sano identifica y refuerza conductas buenas como comer, socializar o tener actividad sexual. El cerebro estácableadopara aumentar las posibilidades de que repitamos las ocupaciones placenteras. Cada vez que el circuito de recompensa se activa a raíz de una experiencia sana y agradable, una ráfaga de dopamina manda la señal de que sucede algo esencial y es necesario recordarlo.

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Esta señal de la dopamina crea cambios en la conectividad de las neuronas que hacen que resulte más simple repetir la actividad una y otra vez sin pensar en ello, lo que lleva a la capacitación de hábitos. Al mismo tiempo, muchos hábitos que conforman un aspecto normal de su desarrollo, como el deseo de evaluar cosas nuevas o correr mayores riesgos, tienen la posibilidad de aumentar las tendencias de los jovenes a presenciar con drogas. Ciertos adolescentes pueden ceder ante la insistencia de amigos que consumen drogas para comunicar la experiencia con ellos. Otros tienen la posibilidad de meditar que consumir drogas optimización su apariencia o rendimiento atlético o que, si abusan de sustancias que se prestan al abuso, como el alcohol o la MDMA (éxtasis o “Molly”), reducirá su ansiedad en situaciones sociales. Poco a poco más jovenes abusan de estimulantes recetados para el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) para estudiar o perder peso. Las capacidades aún desarrollandose de los jovenes para ejercer el buen criterio y tomar resoluciones pueden limitar su aptitud para valorar con precisión los riesgos de todas y cada una estas formas de consumo de drogas.

Por este motivo, los mejores programas incorporan una variedad de servicios de rehabilitación en sus regímenes integrales de tratamiento. Los terapeutas pueden escoger distintas servicios para satisfacer las pretensiones médicas, psicológicas, sociales y vocacionales concretas y las necesidades legales de sus pacientes, a fin de promover su recuperación de la adicción. Sabemos que el mismo tipo de mecanismos implicados en el avance de la tolerancia tienen la posibilidad de por último conducir a cambios profundos en las neuronas y los circuitos del cerebro, con el potencial de comprometer seriamente la salud del cerebro a largo plazo. Por poner un ejemplo, el glutamato es otro neurotransmisor que influye en el circuito de recompensas y en la capacidad de estudiar. En el momento en que la concentración óptima del glutamato se ve alterada por el abuso de drogas, el cerebro procura compensar este cambio, lo que puede ocasionar un deterioro de la función cognitiva.

Para una persona que se está recuperando de la adicción, recaer en el consumo de drogas señala que debe retomar o ajustar el régimen, o que debería evaluar con otro tratamiento. En el momento en que consumen una droga por primera vez, las personas tienen la posibilidad de sentir lo que parecen ser efectos positivos; asimismo pueden creer que pueden controlar su consumo. Ciertos pueden comenzar a sentir la necesidad de tomar dosis más altas o más frecuentes, incluso en las primeras etapas del consumo. En el momento en que consumen una droga por vez primera, la gente tienen la posibilidad de percibir los que semejan ser efectos positivos; también pueden opinar que pueden supervisar su consumo. Las drogas interfieren en la manera en que las neuronas mandan, reciben y procesan las señales que transmiten los neurotransmisores.

Busca contribuir a los pacientes a reconocer, eludir y llevar a cabo en frente de las ocasiones en las que son más propensos a abusar de las drogas. Sus efectos son impredecibles y los que la consumen pueden ver imágenes y colores vívidos, oír sonidos y sentir experiencias que parecen reales, pero que no existen. Los usuarios también tienen la posibilidad de tener experiencias traumáticas y conmuevas que pueden perdurar muchas horas.

Estas imágenes, que muestran la consistencia de transportadores de dopamina en un área del cerebro llamada ”cuerpo estriado”, ilustran el destacable potencial del cerebro para volver como estaba, cuando menos parcialmente, después de una extendida abstinencia de las drogas. Situados en la neurona que libera el neurotransmisor, los transportadores reciclan estos neurotransmisores (o sea, los traen de vuelta a la neurona que los liberó), apagando de esta manera la señal entre las neuronas. El neurotransmisor se adhiere a un ubicación experto en la neurona receptora, llamada receptor.

La mayoría de las drogas adictivas atacan el sistema de recompensas del cerebro, llenándolo de dopamina. Transcurrido el tiempo, una persona con trastorno por empleo de substancias emplea drogas para obtener un alivio temporal de esta irritación en lugar de drogarse. El cerebro de forma frecuente se compara con una computadora impresionantemente compleja y también intrincada. En lugar de circuitos eléctricos en los chips de silicio que administran nuestros gadgets electrónicos, el cerebro radica en miles de millones de células, llamadas neuronas, que están organizadas en circuitos y redes.

¿qué Componentes Biológicos Incrementan El Peligro De Adicción?

El consumo de sustancias que se prestan al abuso a esta edad puede perturbar la función cerebral en áreas críticas como la motivación, la memoria, el aprendizaje, el juicio y el control del comportamiento. Las primeras interacciones de los niños en la familia son cruciales a la hora de determinar su desarrollo saludable y mitigar el riesgo de abuso de drogas. Del mismo modo, se emplean fármacos para ayudar a una persona a desintoxicarse de las drogas, más allá de que la desintoxicación no es lo mismo que el tratamiento y no es suficiente para ayudar a que la persona se recupere. La desintoxicación por sí misma, sin un tratamiento posterior, en la mayoría de los casos lleva a reanudar el consumo de la sustancia.

Una vez se creyó que las oleadas del neurotransmisor dopamina producidas por las drogas ocasionaban directamente la euforia, pero los científicos en este momento suponen que la dopamina tiene más que ver con conseguir que repitamos actividades placenteras que con producir placer de forma directa. La corteza prefrontal capacidad la aptitud de meditar, planear, solucionar problemas, tomar decisiones y ejercer autocontrol sobre los impulsos. Otras drogas, como la anfetamina o la cocaína, tienen la posibilidad de hacer que las neuronas liberen proporciones anormalmente altas de neurotransmisores naturales o que, al interferir con los transportadores, eviten el reciclamiento habitual de estas substancias químicas del cerebro. Distintas áreas procesan la información de nuestros sentidos, lo que nos permite ver, sentir, oír y saborear. La parte frontal de la corteza, llamada corteza de adelante o cerebro anterior (prosencéfalo), es el centro del pensamiento del cerebro.